Cincuenta personas se han concentrado este mediodía en Curtis para llamar la atención sobre la falta de seguridad entre el tramo que discurre entre Bodeus al nuevo paso elevado sobre la línea férrea. Los vecinos, apoyados por el alcalde, Javier Caínzos, denucian que el ADIF, no ha cumplido con sus compromisos de construcción de pasos subterráneos.
Los vecinos de Curtis están cansados de que no se atienda a sus peticiones.
El ADIF, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, se comprometió con la localidad a llevar a cabo varios pasos subterráneos tras cerrar los de Paio Rodríguez, en el núcelo urbano, y el Da Pena, sin establecer medidas alternativas.
Promesas que han quedado en saco roto. La plataforma vecinal, apoyada por el alcalde de Curtis, Javier Caínzos, también ha llamado la atención sobre la importante falta de seguridad en el tramo que discurre entre Bodeus y el nuevo paso elevado de la línea férrea, sin ningún tipo de separación.
Zona de importante tránsito de vehículos y peatones. Por si esto fuera poco, el ADIF tampoco ha construído en Bodeus el paso soterrado ni el acceso a las fincas en el lugar de Rabuñas.
La concentración de este mediodía terminó con un manifiesto leído por una de las vecinas: “después de más de seis meses de haber clausurado todos los pasos a nivel en estos lugares, no dotó las zonas de todas las infraestructuras necesarias tal y como se había comprometido con todos los vecinos y con el Ayuntamiento; es más el cierre de los pasos existentes lo realizó con nocturnidad y alevosía y sin el permiso o autorización del pleno de la Corporación Municipal de Curtis”.